miércoles
Troya tuvo peores batallas
No estamos para estos trotes. Mal acostumbrados a tenerlo todo, sin afán de mover siquiera un dedo, balbuceamos muy de vez en cuando un "no quiero". Tenemos lo que queremos y cuando queremos. Hasta ahora. Ahora ni tu tienes ni yo tengo. Incluso me pensaria llevarte a juicio por un poco de dinero.
Y yo, nosotros, lo que ahora nos enfrentamos a nuestros miedos, estamos luchando por un futuro nitido que yo, personalmente, veo claro. Pero no depende unicamente de mi esfuerzo, bueno si, aunque ya no puedo cambiar lo hecho. Tengo muy claro que, sea como sea, me ire de este pais de viejos, pero ¿que tal si empiezo alejandome del centro?
Irme de Madrid y cumplir mis sueños, alejarme de todo esto, rozar la linea de la soledad... No. No es exactamente lo que quiero. No estaba en mis planes verme atrapada entre unos brazos en los que este mes he encontrado consejo y, a diferencia de Victoria y Ted, aunque sean solo dos meses, si vale la pena intentarlo. No por el, por todos. No estaba en mis planes ser dependiente de ellos. Y es que a veces, los sueños, sueños son pero repentinamente suena el despertador.
I've been so selfish because I love you so much
domingo
Aunque escuché que no abrazo a las personas, me desplomo sobre ellas. Pero solo sobre todos aquellos que valen la pena. Y es cierto que de vez en cuando extraño una tarde de mujeres pero el amor nos aleja, nos cambia. Y juré que nada cambiaría pero ha sido inevitable. Quiero lo que tengo ahora y que no cambie. Porque tengo la mejor compañía, personas que están siempre a menos de un paso de mí cuando las necesitas. Atentas, felices de vivir, y si no es así, fingen muy bien. Personas que no quiero perder y que quiero tener presentes los días más importantes de mi vida.
lunes
sábado
martes
I FEEL AGAIN
Las manos son un instrumento esencial. No encontrarás mejor transmisor de sensaciones, el tacto, el calor, la energía que fluye por tu cuerpo. Sirven para trabajar, tocar, acariciar, golpear. Son mi mejor arma, tanto para amar como para luchar. Pero él sabe que rara vez le voy a acariciar. Le torturo minuto sí, segundo no, le beso innumerables veces hasta que me canse y crea que ya no puede más. Entonces le miro y lo único que veo son unos ojos verdes que no apartan la mirada sobre mí. Y a veces pienso: "¿Qué estará atormentando a esa linda cabecita? ¿Qué es lo que le retiene para que no haya huido ya?". En ocasiones saco mi instinto animal y olvido dónde estamos, olvido que somos, sólo quiero jugar para luego levantarme y decir "me tengo que marchar". Aún no soy capaz de entender como aguanta mis cambios, la denominada multipolaridad, no entiendo como puede sonreír tanto ni como le aporto tanta felicidad. En ocasiones me asusto y pienso que este no es su lugar, que nunca podrá controlarme ni hacer de mí la persona que le haga feliz. Pienso que merece algo mejor, imagino que hubiera pasado si ese día, casi llorando, cuando le dije que "ya no más" hubiese continuado y no hubiera dado marcha a tras. ¿Qué sería de nosotros? ¿Qué sería de ese imbécil que se enfada cuando le menciono un "Polo"? ¿Dónde irían a parar las horas en el portal o "tratando de estudiar"? No sentiría una mirada clavada en mi pelo, no tendría esta sensación de aferro, no habría besos, ni peleas, ni más siestas en el sofá. Quizás caería alguna cerveza acompañada de un cigarro pero no existiría esa significativa cara de circunstancia. No habría miradas al horizonte mientras el maldito perro sale huyendo y él sujeta mi mano como si fuera yo la que estuviese corriendo. Echaría tantas cosas en falta. Pero la que más, sin duda, es esta que tengo dibujada en la cara. Mi sonrisa, su sonrisa, la única parte de mi ser que siempre le pertenecerá. Porque es él el que la proporciona, él y su estúpida forma de.. Ser. No cambiaría ni el más mísero detalle de su personalidad porque personas tan honestas vale la pena guardarlas para la eternidad. Ahora, necesito una dosis, ¿Dónde puedo comprar tu olor?




