Espere hasta el sábado y la orquesta fue Cambiándome la suerte. Y no te quiero tanto como para recordarte perdido en otros brazos, o después de un polvo en cualquier baño. Mientras el tiempo va pasando yo me marchito entre otros rincones para que tu puedas ver florecer tus amores
miércoles
domingo
sábado
lunes
miércoles
martes
Y una vez más, como no, volveré a pensar en ti. En tu piel tostada al sol, como si pudiera quedarme a vivir. En tus labios entrecerrados, esos que jugaban a ver si llegábamos a besarons. Pensaré en los atardeceres que quise vivir reflejados en tus ojos, en el agua resbalando por tus hombros. Recordaré mi risa al ver el mundo boca bajo y besandote pensando que besaba al cielo. A veces me imagino rozando con los dedos las paredes de tu cuarto, el sonido de los libros al caer y tu respiración jadeando. Y a mi respirando, intentándolo, sucumbida entre tus brazos. El aroma a verano, a ti, las ganas de vivir. Seguramente llore, no lo puedo evitar. Seguramente una vez más me recrimines que yo quería algo más. Y es que me basta con verte feliz, jugando conmigo a ver si me hacías daño, si tentabas a la muerte a mi lado. No necesitaba una correa ni la expedición de tu libertad. Te quería a ti, ocupando un lugar. Daba igual, más cerca, más lejos. Siempre lo serás todo para mi, aunque no lo puedas entender, aunque te olvides de mi.



