Pages - Menu

Popular Posts

martes

Candles

Hay cierta magia en las velas. Me gusta meterme en la cama y ver cómo alumbran la habitación. Con ese color tan cálido del fuego, y su olor... Tengo la certeza de que las velas serían capa de amansar a cualquier bestia. Amo los olores ya que me guío por ellos para llegar hasta mis más profundos recuerdos. Como el olor a vino caliente, la humedad, tu piel. El mar. Podría mirar esa pequeña llama durante horas y sentir que estoy tranquila, que nada malo va a pasar. Me siento capaz de controlar mis emociones y dormir en paz. Y sonreír.  Si por mí fuera, todos mis recuerdos serían transformados en velas. Para así volver a renacer.


lunes

Te diré lo que es felicidad

Felicidad es nada. Es andar con unos tacones con el único soporte de su brazo. Felicidad es ser madrileño y subir al centro en las épocas que está a rebosar. Y aún así perderte en un mar de gente con esas personas que te importan. Es tomar un vino mientras escuchas tocar un piano. Es bailar a las afueras de una fiesta sabiendo que segurmanete te vayas a caer. Cantar cuando no sabes, hablar como si solo fueseis dos y no existiera el mundo. Felicidad es llegar cansada de trabajar y que te abracen, y encuentres la cama preparada como a ti te gusta, con dos almohadas de más. Que se acuerden de esos detalles y amen tus manías con la misma intensidad que tú las odias. Felicidad es ver a la gente que quieres madurar pero manteniendo su esencia de niño. Es amar. Y como bien aprendí con los años: amar es romper con tus principios 

Forgive me

 Espero que puedas perdonarme. Porque pensé que unos zapatos incómodos eran suficientes para no hacerte correr. Pensé que cuando el celo que sujetaba las fotos no aguantara más, sería el momento. Tenía la certeza de que escribir sería tu solución. Pensé que querías evolucionar. Y a veces tengo la sensación que huías con razón, que lo que inventabas no eran excusas si no el miedo en su estado más puro el que se manifestaba. Imaginaba que te sentías mal siendo cobarde. Al parecer me equivoqué, no era más que la obra maestra de un ser que buscaba su propia protección. Frente a los horrores de la vida y el temor a los sentimientos. Aquel que temía que el tacto de una mano se volviera su mundo. Pero solo puedo pedir que me perdones, porque ya no se puede volver.

martes

Wildest dreams

He said let's get out of this town, drive out of the city, away from the crowds. I thought heaven can't help me now, nothing lasts forever. I said "No one has to know what we do," His hands are in my hair, his clothes are in my room. And his voice is a familiar sound, nothing lasts forever. But this is getting good now. He's so tall, and handsome as hell. He's so bad but he does it so well. And when we've had our very last kiss my last request is: Say you'll remember me standing in a nice dress, staring at the sunset. Red lips and rosy cheeks... Say you'll see me again even if it's just in your wildest dreams. You see me in hindsight, tangled up with you all night Burnin' it down. Some day when you leave me I bet these memories follow you around.  Say you'll see me again even if it's just in your wildest dreams In your wildest dreams...



jueves

Mi único amor

Dicen que las mujeres tenemos un único amor. Dicen que es el mejor, porque es una perfección entre el amor y el odio. Dicen también, que a lo largo de la vida queremos desprendernos de ese amor y buscamos lo mismo en otra persona. Y aunque no lo queramos, siempre acaba siendo así. Mi gran amor es fuerte, soñador y siempre sonriente. Es positivo y valiente. Le he visto llorar una vez en mi vida y creo que fue la primera vez que mi corazón se partió en dos. Me enseñó a ser quien soy, me inundo de cultura, de sueños. Me enseñó la buena música, a beber y disfrutar de los pequeños detalles. Siempre ha confiado en mí y me ha demostrado lo orgulloso que está de mis actos. Ha sufrido cada vez que me ha visto luchar en contra del mundo y me ha visto perder. Pero nunca se ha apartado de mi lado. Me enseñó que no hay nada malo en ser una valiente y perderlo todo a veces. Se le rompió el alma cada vez que buscaba el amor en los brazos de otros hombres para acabar otra vez en los suyos, llorando, en silencio. Pero siempre sabe cuáles son las palabras que necesito para volver a ponerme en pie. A veces nos enfadamos, nos gritamos. A pesar de nuestra relación es raro vernos darnos un abrazo. Ni darnos las gracias, no felicitarnos. Pero tenemos mil maneras de comunicarnos. Es mi padre, mi amigo, mi héroe, mi apoyo y el único hombre ir siempre tendrá mi corazón. 





miércoles

Cold blood

Cinco de la mañana, suena el despertador. Parece que tan solo han pasado unas horas y llevo desde las Díez en un sueño profundo. Y me quiero quedar. Me quiero quedar porque siento que mis pies ya no quieren avanzar, porque no quiero ver los mismos rostros mustios de cada mañana en el autobús. Me quiero quedar porque no quiero caminar como un perro con el rabo entre las patas, ni quiero tener que esconderme simplemente para respirar. Me quiero quedar porque quiero acumular un poco de ese positivismo que mis amigos más cercanos dicen que poseo como si se tratara de un don. Que soy una persona que parece caminar en un mundo paralelo con césped recién cortado, mojado, lleno de flores y unicornios. Ahora mismo me da la sensación que de cualquiera de los presentes podría ser un dementor. Y nada ayuda. A veces un gracias, una mirada. Pero por el resto, está todo podrido si hablamos del alma.




A veces te echo de menos

A veces te echo de menos. Cuando caminabas por los muros como si fueras un equilibrista. Con esos andares tan risueños y con tanta confianza que sabías que no caerías. Te recuerdo con una sonrisa, por suerte eso no ha cambiado. Creo. Cantabas a pleno pulmón aún sabiendo que lo hacías mal. Te enamorabas de las almas, hasta las entrañas, te enamorabas de desconocidos solo por sus gestos. Tenías ganas de soñar y nada te parecía imposible. No soy capaz de entender cómo no se me pegaron tus maneras, solo conservo las manías. Solo heredé tus miedos, y aún los tengo. Tenías tantos pájaros en la cabeza que pensé que echarías a volar. Hablabas del amor como si fuera un arte y decías conocerlo de primera mano, que los artistas más carismáticos te habían enseñado. Robabas besos como robabas sonrisas, a diario. Porque decías que no hay mejor manera de vivir que hacer que el mundo se sienta amado. Cuando veías a los animales correr y a los pájaros cantar te emocionabas, siempre los señalabas. Tenías esa euforia al hablar que más de una vez me lleve un susto. Porque pensé que se me escapaba el corazón del pecho. Siempre veías la bondad. Me gustaba cuando sacabas el lado bueno de las cosas, incluidas las personas. Nunca perdiste la esperanza, ni siquiera en balas perdidas que se dedicaron a hacerte daño. Siempre tuve esa duda de cómo tú, a pesar de tantos años, tantas emociones y dolor seguías conservando tus recuerdos intactos. Me decías: prefiero recordar a las personas como aquellos junto a los que me sentí amando,con sus virtudes, sus buenas intenciones. Que para ti recaía un gesto bueno sobre todos los malos. Como cuando me hablabas de su sonrisa a oscuras y parecía que solo tú podías equilibrar ese brillo en tus ojos. Parecía que contabas cuentos a todas horas y no eran más que cicatrices de todos aquellos que te habían dejado de lado. Y aún así, seguiste luchando. Apostaste por ellos, mantienes su recuerdo intacto. Antes creía que serías capaz de hacer que en un mundo de cuerdos brotaran tres locos. Donde pensé que me quedaría. Y ahora eso ha cambiado. Quizás sea la distancia o la madurez. Pero a veces, te echo de menos