Pages - Menu

domingo

No soy capaz de entender mis amistades. Cuando crees conocerles, te sorprenden, cambian tu rutina cambiando a la vez su vida. No hay nada que hacer cuando nos engañamos, sentados de espaldas, ignorando nuestras caras, adversarios y competencia de sueños y abrazos. Me siento muy sola al tumbarme en la cama, es inevitable reconocer que no hay ninguna foto nuestra en todos estos marcos. No necesito tenerte impreso en un papel para recordarte, me acuerdo constantemente de tí, no como tú de mí. De nuestros abrazos, las horas tumbados hablando, las noches de caricias y ¡ay que me caigo! Son todos buenos recuerdos, menos el que te tuve que dejar ir. Nunca antes me había dolido tanto hacer algo así, quizás porque fue la primera vez que me veía atrapada entre el amor y la felicidad, quizás porque no sabía que iba a ser de tí y de mí. Ahora te recuerdo como te conocí y soy consciente de que nuestro amor, no se escribía con h, ni con letras siquiera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario