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domingo, 25 de diciembre de 2016

Diciembre

Eras mi otoño, aquello que me mantenía despierto. Eras la magia que dejó de ser magia cuando desapareció. Al igual que hiciste tu. Me atreví a llamarle Noviembre y Noviembre se marchó, pero nunca me olvidó. Su ausencia me trastocó, no pensaba en más estaciones ni en la magia de volver a soñar. Quería seguir una línea en mi camino y quererme un poquito más. 

Llegó Diciembre y con él el frío. Pero era cálido a pesar de su palidez. Era como tener atrapado al sol en su pelo y la savannah entera en su piel. Yo no quería Invierno y él siempre pedía permiso. Entonces repetí "esto ya lo viví, sé cómo acaba". No acabaste, te quedaste en las pocas horas libres que podía dedicarte, me alegras las mañanas, los días y las noches. Me hablas de tus inseguridades y conocer las mías es cómo estar en palacio.Me besa en la frente, me coge de la mano, me abraza cuando menos me lo espero, incluso si estoy durmiendo.

Entonces llegan las inseguridades. No te conozco. No sé nada de ti y lo sé todo. Y tú lo sabes de mí. Te marchas y yo no sé decir una sola palabra. 



¿A dónde ibas a ir? Sigues aquí y no lo iba a decir. Pero sabes lo que te quiero decir.

martes, 29 de noviembre de 2016

A solas

Se apagó la luz. De repente, cómo quién no quiere la cosa. Diría que fue un mar de dudas y cien años de soledad.  O eso me pareció a mí. Porque en ese mismo instante dejé de insistir para trazar las piedras del camino, ese del qué no podía huir. Las reglas eran sencillas: síguelo y qué nada te entretenga. Y a medio camino estabas tú. Cómo quién llega en el momento inapropiado, el día menos soleado. Ese momento en el qué dices "tienes que estar bromeando".

Otra vez no.

¿Sabes a todo lo que estabas acostumbrado? Pues olvídalo. Porqué te va a cambiar los esquemas de tal manera que cuando te acuestes querrás dejar de sonreír. Y seguramente, quieras o no, harás muecas de dolor por no haberle dicho nunca la verdad. Te arrepentirás de dejar pasar los días y no haberle dicho cuánto aprecias ese momento, ese al que te ha malacostumbrado. La luz del día transformada en noche tras la persiana, los intentos fallidos de cosquillas y cuando te coge de tal manera que levitas. Literalmente, sientes que puedes volar. Porque nunca, jamás, reitero, jamás había sido tan natural. Y tú nunca habías sido tan tú. Tampoco quieres saber si él había sido siempre tan él. Pero quieres conocer todas las cicatrices de su cuerpo, contar los lunares inagotables de su espalda, verle respirar cuando las fuerzas no pueden más.

Llega ese momento en tu día a día en que cambiarías ese mismo segundo, minuto, hora, vida por un ratito desnuda en su cama. Por el mísero roce de su piel, ese que sin saber cómo, siempre sienta tan bien. A solas, sin más luz que la que desprenden tus ojos cuando ves que se acerca lento, sonriendo.

Sé valiente. Sal de tu zona de confort.


lunes, 14 de noviembre de 2016

Believe

Dime algo que te sorprenda, algo en lo que jamás creerías. No me hables de cuentos de hadas que te los comiste a bocados cuando eras una niña. Hablame de los sueños que tienes y sabes que nunca dejarán de ser fantasías. Algo en lo que jamás pensarías...

No pensaba que los sueños se pudiesen rozar con la punta de los dedos, ni crear una sinfonía de suspiros en cada paso de estar más cerca. Si te digo la verdad nunca creí que lo tendría, con esa luz, esa brisa. Fuiste maravilla, fuiste vida. Y cuando te pienso sólo se me escapan sonrisas. Jamás lo creería, que los sueños a largo plazo, si te esfuerzas lo suficiente, aparecerían.

Dime algo a lo que te negarías, que rompiese tus principios y tus nunca más.

A intentarlo una vez más. Me niego. Prefiero la ironía que volver a esa vida. 


martes, 1 de noviembre de 2016

Eras

La empatía es un arma de doble fijo, según cómo la utilices. No significa que tengas que ponerte en la situación de cualquiera, plantearte las diversas realidades que puede estar viviendo una persona, ni siquiera significa que tengas que justificarle. Ni darle oportunidades. Entonces ¿Por qué lo haces?  Yo lo dije en su momento, no soy buena manejando mis sentimientos. Río, lloro y grito en el momento, no me lo pienso. Me acelero o quizás dejo de respirar, dependiendo. 

No es tu culpa. Es mía. Por haber vuelto a confiar en que al preguntarte si contaba contigo, tu respuesta sería sí. Y fue sí, y yo me llené de alegría. Pero las palabras son efímeras, ¿verdad? Porque no apareciste cuando te necesité. No lo hiciste la última vez ¿por qué iba a ser distinto? No eres la misma persona que me hizo salir de casa en la madrugada con un "me quedo". Ahí me mentiste por primera vez.

Soy una dramas, lo sé. Pero si no me cuento una película, volveré a caer. Empatía dicen. O que me arriesgué. Recuerda, ya no eres magia, ni otoño, ni tan siquiera invierno. Eres.




domingo, 9 de octubre de 2016

We don't talk anymore

¿Sabes en qué se parece el Otoño a ti? En la magia. Esa que hace que las hojas cambien de color. Caigan incluso cuando no hay viento. Gravedad, dirás. Prefiero pensar que los árboles están desnudando su alma para sorprendernos un año más, al igual que las personas. En Otoño tenemos esa manía de empezar de cero, disimular nuestros miedos y querer a los demás. Porque luego viene el frío y nos tendremos que arrimar. Y ahí empieza la magia. El frío, las velas y las mantas con sofá. Tú tenías una clase de magia que no se puede comparar. No necesitaba besos, ni regalos, no necesitaba nada. Sólo tu compañía, tu sonrisa y que me aceptaras como era. Porque te gustaba cada pedacito de mí, incluso cuando me ponía insportable. Tu magia fue cambiar mis días y hacerme feliz. Tener la oportunidad de contar contigo porque así me sentía más segura. Era divertido invertir mi tiempo en tu compañía. Hasta que la magia se descubrió. Y ya dejó de ser magia. Y empezó a ser una mentira. Tu fuiste una mentira. Por eso llegó el frío antes de tiempo y entre nosotros este avismo. Tu dirás que lo inventé, yo te diré que lo hiciste tú, con esfuerzo y dedicación.

Desde entonces no he querido pensarte. Pero lo hago en cada canción, en cada rincón que me gustaría enseñarte, en los chistes que me cuentan, en las locuras que quiero cometer. Me gustaría saber que hice mal, que hice para merecer que me apartaras sin más. No quería una vida a tu lado, pero quería una en la que estuvieras tú. Y ahora el otoño me parece mágico, pero sin tí.


Encaja(s)

El problema viene cuando las cosas encajan. Cuando de repente las cosas fluyen y te sientes como en casa. Las cosas encajan y esa persona parece que ha estado ahí toda la vida. Parece que todos tus males te las quitaba su sonrisa. Encajan y nos sentimos aliviados, porque no todos tienen la posibilidad de ser feliz. Pero vivimos en esa generación en la que nos asustamos cuando las cosas funcionan a la perfección y preferimos mandarlo todo a la mierda que arriesgarnos y admitir que las piezas encajan


miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿Qué quieres?

Se preguntaron que quería y se dijeron:

-Quiero encuentros fugaces y apretados para no perder jamás la tensión y para compactar los detalles y llevármelos conmigo. Quiero inclinar la cabeza y que estés, y reírme recordando que a lo mejor no tendríamos que estar tan locos, pero que sí no estamos, y que ojalá lo estuviéramos más. Quiero actos involuntarios y sobre todo completamente injustificables. Quiero que me tengas calada, pero que no te esperes mi próxima respuesta. Quiero perder tanto el control que no consiga distinguir la literatura de las ganas de verte, ni tu sonrisa de la mía. Quiero que mi mano resbale por cada uno de tus abismos,  sin querer, con intenciones, haciendo una aventura de cada obstáculo. Quiero desesperarte. Quiero descubrir dónde está tu punto de inflexión, saber exactamente donde te rindes, y tratar mis planes en función de ti. Quiero noches cortas y días de echar de menos, quiero escapadas y guiños, y mirardas al suelo, Y mordeduras de labio con interpretaciones de complicidad. Y al final, si no nos escondemos del mundo, quiero que al menos tú intentes esconderte en mi.
 
-Quiero que mis manos te sepan escribir de memoria cada centímetro para que te leas como te leo yo con estos ojos. Quiero el secretismo del tú y yo en la intimidad del nosotros, que te acuerdes de mí por la mañana, y no dejar pasar ni tres minutos para hablarte después de que subas a casa. Quiero verte amanecer y verte anochecer conmigo, al lado, encima o debajo, que me tengas morriña si pasamos horas sin hablarnos. Quiero que me sorprendas cambiando todos los futuros que me he imaginado a tu antojo, quiero que me pongas roja, y quiero enseñarte poco a poco. Quiero que me odies tanto que llegues al punto de no imaginar tu vida sin este desastre, quiero no saber esperarte, quiero que las ganas reciban su parte. Quiero oír a ti, a donde quieras escapar, quiero no pensar y que aparezcas cuando no hay nada más. Quiero otoño, invierno, primavera y verano en tu cuarto, quiero saber interpretar Isa verte mal interpretar cada vez que me miras de reojo. Lo quiero todo, pero sólo quiero contigo




martes, 30 de agosto de 2016

Die Bitch, die

Si tuviese que elegir un día seguramente sería veintidós. Un mes sería febrero. Y el año no lo quiero. Necesito doce meses para estar más cerca de mi sueño, para abrir las alas y echar a volar. A veces me da por pensar cómo será mi vida entonces. ¿Te seguiré pensando? ¿Qué será de mis amigos? ¿Quién me abrazará cuando esté sola? Nunca le he tenido miedo al cambio. Soy una persona desastrosa. Demasiado sentimental, impulsiva y graciosa. Bruta, soy bruta. Y me da miedo amar. Si nuestros actos nos definieran sería el caos en persona. Pero me río, a veces por no llorar. Lo más bonito en esta vida es el poder que tiene nuestra mente, lo fácil que es ilusionarse e incluso engañar. Hoy he decidido dar marcha atrás, correr las cortinas y no volver a mirar.  No puedo. Simplemente no puedo.

lunes, 15 de agosto de 2016

Thorwback

Hay ciertos sitios que simplemente te llenan de vida. Una risa, el sabor de una buena cerveza. El olor que tanto añorabas. Incluso a veces te da por mirar atrás. No sabría decirte. Volver a entrar en ese piso en el que tuve tantas charlas, contigo, con tus padres. Las veces que soñé con dejarte una carta en tu almohada para decirte "lo siento, pero necesitas volar". Y descubrir que volaste, que recuerdas todas las tardes y el dolor que fue dejarte. Sé, y lo puedo corroborar, que el dolor que sentiste no fue ni la mitad. Porque te he visto crecer, soñar, amar. Yo simplemente me quede quieta. Pero de alguna manera, siempre vuelvo a ti. Recuerdo lo hermoso que fue verte dormir, con tus labios entre abiertos, y yo despierta desde que salió el sol. No se compara a nada. Ni a noches locas de sexo y alcohol. De su compañía. Hay personas que llegan a tu vida y simplemente te rompen los esquemas. Y así fue. Fueron muchas veces. Pero llegaron las segundas oportunidades, reencuentros de amanecer donde una mirada lo decía todo. Y las sabanas empapadas. Pero ¿y las terceras oportunidades? Donde me abrazas cuando ya no puedo dormir, contra tu cuerpo escombro, tus ganas de seguir soñando. Parece que entre nosotros no han pasado las horas, no los días, ni los años. Entonces es cuando todo vuelve a la normalidad. Donde nos veo reflejados en el espejo del mismo año en el que te dije que no podía más. Cuando subíamos y bajábamos con la vergüenza de lo que hicimos mal. Y en ese momento, éramos tu y yo. Y sonreímos. Juramos que no volvería a pasar. Qué el alcohol era muy traicionero y nos haría regresar. Pero regresamos, sin saber cómo. Desde entonces estoy segura de que cometimos un error. El error de volver a conocernos 

miércoles, 27 de julio de 2016

El caso es que dejé de intentarlo.

Te dejé. De lado. Y contigo cualquier propósito de volverlo a vivir.

Pero empecé a beber, todos los días tras haber acabado. 

Y cómo bien sabes, las mejores historias jamás comienzan con una ensalada.

sábado, 23 de julio de 2016

Un día mi madre me dijo "no hay mayor sentimiento que el dolor". El dolor te hace fuerte, pero te desgarra. Te parte en dos y te hace recordar. Después no será más que un recuerdo mal grabado. Hay personas que llevan el dolor grabado en su rostro. Y ese es el tuyo. Cada vez que te veo. Cada vez que escucho tu nombre. Cada vez que pienso en ti. Y ojalá se volviese efímero. Ojalá fuese ese recuerdo. Pero cada vez que te veo te siento. Siento todo aquello que quisimos ser. Y no pudimos. Y lo sentimos, de verdad que nos arrepentimos. 

A ti te encantaba sacarme de mis casillas y yo, que nunca estuve a gusto en ellas, me peleaba con tus ganas de serlo todo en un mundo en que no teníamos nada más allá de las ganas de volvernos locos, y trazarnos a versos a golpe de bisturi en la espalda. Terminamos como empezamos, de repente, pero con el alma hecha pedazos, con la decepción clavada en el cuerpo, con la desilusión cubriéndome los ojos.


A ti te llenaban de orgullo los versos de dolor porque al menos en aquel instante, alguien latía, y era por ti.


Pero lo cierto es eso, que no fuimos más que un puñado de versos, una historia de amor imposible, algo que contarle a mis adentros. Unas lágrimas a desatiempo, y un pasado del que ya apenas puedo entender. Fueron inciertas mis ganas de más, fue demasiado, fue innecesario,fue injusto, fue todo lo que nunca tuvo que ser. 


Pero fue.

domingo, 10 de julio de 2016

*

A veces tengo esa estupida manía de caminar por la calle como si no hubiera nadie. Llevar un vestido largo, de esos que me encantan, y alborotarme el pelo. Solo para sentirme guapa. Y bailo, y me gusto. Entre un montón de silencios que componen mi nana. Nunca sabes lo rota que puede estar una persona por sentir. Ni el daño que causaste. Pero yo decidí amarme y conmigo todas mis cicatrices. Incluso las que dejaste. Me gustan los labios rojos, el dorado en mis ojos y caminar descalza. Me gusta saltar, reír y de repente llorar. Me gusta pensar en mis labios, los besos que me dan y decir "gallego, vuelve a besarme, que aquí te has dejado un poquito más"

jueves, 30 de junio de 2016

Moonlight

Mi madre siempre me dijo "sé quién quieras ser, pero nunca te pierdas en el camino". Hoy me quería perder, bailando por la calle, lentamente. La última vez que baile, lo hice sola. Y llore. Nunca supe si de alegría o de tristeza. Hoy quería bailar de emoción, quería dejar correr a todos los malditos mustangs que he malcriado en mi interior. Pero con compañía, y es que esta noche, solo he pensado en tu sonrisa. Junto a la mía.

domingo, 19 de junio de 2016

Cuerda floja

Estaba dispuesta a ponerle el mundo a sus pies, y entonces comenzó a sentirse demasiado pesado.
Estaba dispuesta a ponerle la luna de almohada cada noche, y entonces el insomnio se hizo con él. 
Estaba dispuesta a quererle con locura y cuando lo hice comenzó a preferir a las chicas cuerdas.

viernes, 17 de junio de 2016

Riégame el jardín que ya no llueve. Nunca había sido tan fácil. El tiempo se puso a mi favor y decidió no correr. Me regaló la maravilla del sol, los besos al calor, las olas al romper, los baños muertos de emoción. Fue felicidad. Fue suerte. Fue todo aquello que necesitaba resumido en cuatro noches. De cigarros y cervezas, sonrisas y caricias, copas de vino y tirarnos al mar. Mañanas madrugando a ver si nos encontrábamos, resguardando nos del sol. Mil excusas que harían que quisiera verle. Abrazos y despedidas, atardeceres en un cristal. Y la costa meciéndome a ver si me iba a dormir. Fui feliz.

jueves, 9 de junio de 2016

A palo seco

Simplemente te fuiste a casa.
Lloraste por el camino aunque nunca lo admitirás.
Por qué te da rabia.
En ese momento deseaste que alguien te rodeará con sus brazos y te dijera: No te vayas.
Pero a ti eso no te importaba. Nada lo hacía, ni siquiera un buenos días por la mañana.
Es difícil evitar la caída de alguien que hace mucho que se rindió. No sé si creerás en la magia, pero ahí estaba, en el momento en que me engañaste. Porqué estaba maldito, desde el principio.
Y es que los instintos son muy listos.

Ya sabes, la próxima vez hazles caso: Huye. Aunque no te lo creas el destino está escrito.

Y con el nuestro sentidos. No eres fácil de querer. Por eso nadie te quiere. Ya lo sé. ¡Pero que le voy a hacer! Nunca creíste en la magia. Ni siquiera en los sentimientos. Eso que haces no es querer. Eso que haces es bailar con la muerte. Y te aseguro que eso nunca fue un buen plan.

A esta ronda invito yo, a ver si por fin te salen las alas y consigues volar. Y quién sabe, quizás algún día cuando te quieras un poquito más, cuando te falte el aire por querer vivir, quizás las utilices para cambiar el destino de alguien que no se querrá marchar. Te saldrán cicatrices. Pero las amarás.

Salud.

lunes, 6 de junio de 2016

Ariel

Si tuviese que confiar en una persona seria en Ariel. No era de este mundo, era fuerte como las olas del mar y su voz era eco sobre las demás. Ariel tenía la capacidad de dotar a quien quisiera de su capacidad. Me hizo fuerte. Era esa clase de persona que aún creía en los valores y luchaba por sus principios. Guerrera, soñadora pero con los pies en la tierra. O en el agua, según lo vieras. Ariel me enseñó el amor. Incluso diría que siempre estuve celosa de ella. Porque su pureza sobrepasaba barreras. De tal manera que podías ver el océano en su mirada a la vez que su voz te hechizaba. 

Me dijo, te arrepentirás de amar a Ariel. Nunca ame a Ariel. Porque Ariel era yo pero mejor. Era incapaz de odiar y cuando mostraba pinceladas de rencor se arrepentía. Y daba otro trago a su cerveza. Y otro. Y otro. Y cuando se terminaba pedía otra. Se apoyaba en la mesa y me invitaba a su fiesta.

Ariel, que nunca lo entendiste pero fuiste el regalo más preciado que llegó desde el infierno. Porque podías serlo todo o nada. Podías ser mi bendición o mi maldicion. Tenía que elegir.

Era una vida sin ti o una vida sin ella. Pero ella limpio con sus manos el baho que empañaba el ser feliz. 

Nunca me dijo la verdad. Y se lo agradezco. Porque Ariel desempeño tu papel en esta obra tan miserable. Me hizo crecer.

Mata al cartero, aún estás a tiempo

Carta para ti:

No lo sabes pero nunca nos conocimos. Fuimos la imagen de lo que siempre quisimos, la figura idealizada de un pasado mejor.  Qué cuando yo te dije que nadie era imprescindible, te lo tomaste muy a pecho. Tanto, que huiste lejos con la certeza de que volveríamos a encontrarnos. Encontrarnos fue que los pasos de tus pies se fueron borrando, cómo el viento que sopla en la arena. De la misma manera que los pájaros alzan a volar. Los pájaros son preciosos, no sé si alguna vez te lo he comentado. Los animales en general. Las flores también. 

Lo qué fue hermoso era esa tarde de verano y su anochecer. Hasta el engaño fue precioso. Y preciso, porque fue el momento adecuado. Quiero que sepas que las cosas hermosas no buscan llamar la atención, no necesitan de una fachada para que nadie vea su interior. Sólo aquel que se avergüenza tiene algo que esconder. 

Es imposible confiar en alguien que no tiene ritmo en el corazón. Alguien que sonríe solo si le sacas las cosquillas. 

Mi padre me preguntó que por qué estaba de mal humor. Yo le dije que detesto a la gente que odia tanto. Gente que solo ve el mal, gente que se queja de la gente, gente que a veces dudo de qué sean personas.

Entonces comprendí que no odiaba a esa gente. No era más que tu sombra que no sabía a donde ir. Siempre imaginé que en la plaza de San Ildefonso fuiste sincero, a pesar de morirnos de envidia viendo a la gente refrescándose en las terrazas. No sé, te creí. Te creí hasta el último momento, incluso cuando no tenía nada de lo que dudar.

Algún día analizaré que se siente al cargar con un espejo. Me gustaría contar a cuántas personas entristecería su perfil. Cuántas de ellas llegarían hasta aquí. Si es que llegarían con vida.

El otro día me puse en contacto con Nada, por si te interesa. Pensé que te mandaría recuerdos. Pero siento decirte que Nada no está. No he sido capaz de encotrarla. Es una pena, pensé que congeniabais. Al fin y al cabo Nada era lo que habías imaginado.

No sé, podría escribirte tantas cosas que no las resumiría en una carta. Aunque creo que sabes a dónde quiero parar. Espero que te llegue. No olvides mirar el buzón.


xXx

sábado, 4 de junio de 2016

Propósito 13

Acuérdate de esta estrofa,
será el comienzo que cuente tu historia.


No quiero pertenecer a un mundo donde vivir sea un reto y sentir un privilegio

Pongamos que por un momento me crees y olvidas esa ridícula teoría de que abuso de pasotismo. Entonces digamos que tengo dos minutos para demostrar lo contrario. Supongo que podría sentarme enfrente suya y mirarle fijamente durante diez segundos mientras inconscientemente enredaría mis dedos entre su cabello. Seguiría acercando mis labios a los suyos, pero sin juntarlos, que actúe la gravedad por nosotros y posiblemente ahí, en esa colisión crearía un nuevo big bang mezclado de pasiones. Lo que ocurriría después no es de tu incumbencia pero puedes hacerte una idea. A lo mejor son simples ganas de practicar sexo. Pero yo diagnosticaría la opresión a amar. Al fin y al cabo, tu me enseñaste a callar.

viernes, 3 de junio de 2016

She's not me

Ella da vueltas cómo si nunca fuera a perder el equilibrio. Le mira, le besa y ya está. Es todo lo que necesita(n). De vez en cuando se ríen y se dedican unas palabras llenas de ternura. Cuando ella salta él está abajo. Para cogerla. Y yo la miro, y le miro a él. Pero no lo entienden. Qué eso nunca hubiese sido posible.




But every time I feel you near I close my eyes and turn to stone. 'Cause now the only thing I fear Is seeing I'm better off alone.

La respuesta no es la huida. Es la ironía, no hay nada que envidiar.

sábado, 28 de mayo de 2016

Tengo las de perder

Sweet Youth. Volvíamos juntos de volar por las calles de Madrid. Y decías que estabas atento a cada una de mis palabras Verborrea descomunal la que nació de mis entrañas. Te recuerdo... Tenías ese tono de piel tan pálido que no pegaba con mi color canela. Pero nos encantaba la canela y las noches de Navidad.

No podías ser perfecta (no pretendía serlo). La perfección es algo tan ambiguo que no querría serlo. Porque me da miedo la locura que podría beber. Me da miedo que solo sea mi risa. Por eso decidí ser fantasma, cómo siempre me has encontrado. Estaba, pero no estaba. Por eso no estoy. No me gustaron nunca los juegos de azar. Y no me lo voy a jugar todo a una carta.

Lleva un rato intentando llover, 
ya me conozco ese nudo en la garganta 
que tienen las nubes. 
Me sentaré aquí a ver como sucede 
y me juraré una vez más 
no despedirme de mí 
sin no hacerlo antes de ti. 
Que siempre se me olvidan los modales fuera de casa. 

Y querré cerciorarme a que sabe el abandono de unos labios 
y un cigarro consumido hasta las letras. 
Cómo un sábado puede pasear un paisaje tan triste.

  
Ya llueve, 
y las gotas se estrellan contra el cristal, 
pero al fin y al cabo 
son lágrimas que no dicen nada, 


¿verdad? 

Y que nunca lo harán.


He aprendido a perder

jueves, 26 de mayo de 2016

L

Eres todo mentira. En un momento desesperado por no abrir la herida. Cómo el que corre a un aeropuerto para que no coja ese avión. Y lo cogen. Por cobarde. Yo estaré loca pero el lenguaje de mi mirada decía algo más. Tenía un motivo por el cual estar loca. Lo aposté todo, creyendo las palabras que desperdiciaron tus labios. Es tarde, pero por fin sé que era todo mentira. No sé si me alivia o me duele más.



miércoles, 25 de mayo de 2016

Helena quería arder y con ella Troya. Helena ardía y a mí me ponia. Helena quería vivir mientras moría. Y yo, simplemente pensaba en Helena.. Que me sucumbía 

lunes, 23 de mayo de 2016

Mark my words

Que tú no lo entiendes. Creo que nadie lo entiende por el mero hecho de que sois demasiado simples. O yo demasiado destructiva. Quién eres tú para hablarme a mí sobre mí, que convivo a diario y sé cuales son mis fallos. Crees saber cómo soy, cómo me comporto, hasta cuánto peso. Deberías saber  que me entristeces, me entritecéis porque lo echáis de menos. Claro que estaba bien ser sumisa, de boca callada y sonrisa bonita. A mi también me gustaría que me dieran la razón y me vieran cómo un Dios. Pero toda belleza deja de ser bella si sus actos demuestran lo contrario.

Echáis de menos el sexo, la risa y sobretodo el ego que os crecía de poder hacerme llorar. Hasta que crecí y decidí darme una oportunidad a mi misma. Sois de boca grande y palabras pequeñas. Ladráis a lo desconocido y os da miedo que algo haya cambiado. Que haya cambiado y qué donde tu llamabas yo estaba ahí.

Me costó años entenderlo y sobretodo llegar hasta aqu(t)í. Por eso no juzgues mis valores, no juzgues mi forma de hablar, ni mis gestos, mi mirada. Ni nada. No lo hagas porque no quiero hacerlo. Porque no tengo derecho y tu no deberías creer tenerlo. Vives con miedo. No tener miedo a la muerte es exactamente lo mismo que tenerlo a absolutamente todo. Libérate, de verdad, toma este consejo.

Tengo veintidós años y no he vivido nada. 

Soy una niñata, malcriada, egoísta, egocéntrica, petarda, presumida y sinvergüenza. Soy de barrio. Soy vegana, una tarada y actriz porno. Soy lesbiana. Feminazi hasta las trancas. Soy irrespetuosa, borde y prepotente. Inútil, frustrada y mal parada. Cobarde. Sabelotodo. Soy Nada. 

Y Nada tiene tiene el alma callada, porque todos saben lo que es nada. Nadie habla el lenguaje de Nada. Nada a veces cierra los ojos en lo que tararea una palabra mientras conduce. Luego piensa en tumbarse en la cama. O en el montón de tratamientos que viviría en la cama de un hospital sin libros. Porque sería de esperar que en susodicho accidente, no le ocurriese nada.

Pero que no hubiese en mí una sola huella de tu paso por mi vida, que nunca volvieses a pensar que alguien que viene de otro planeta- y tiene que adaptarse a vivir en este- podría amarte en su idioma. Que no te quedase ni la más mínima duda de que sin mí serías feliz en aquel rebaño en el que confundías ovejas negras con sucias. Gente destacando entre la mediocridad con gente extraordinaria. Moscas entre la mierda con mariposas.

Que no te quedase ninguna duda de tu ignorancia. Que murieses cálido y abandonado en una residencia con vistas al mar, con la certeza de no haber vivido ni más ni menos que cualquiera de las réplicas geriátricas que te acompañan.

Que te murieses como los que eligen vivir siempre rodeados: Solo. Que de mi a partir de ahora sólo era digna de morir yo.

Por la noche no supe distinguir el sueño del dolor, pero no hice ningún esfuerzo por mantenerme despierta. De haber despertado sin vida esta mañana seguro que todos se habrían dado cuenta menos yo. 

Por que soy Nada. Nada de lo que conoces. Pero soy lo que hablan.



lunes, 16 de mayo de 2016

B

Hace mucho que no me pasaba. Cenicienta tenía veinte minutos antes de volver a la realidad. Su casa estaba a diez minutos. Decidió bailar, bailar lento a la luz de las farolas. No importaba quién la viera. Affair de Hurts le acompañaba, al igual que su letra, que describía el ritmo de su corazón. Bailaba. Y alguna lágrima empapo su rostro. Como decía la letra. Podía arreglarlo, pero su corazón no podía soportarlo más. Y bailaba. Y se sentó en la cama. Algunos afirman que ahí se quedo, con la mirada perdida. Soñando con eso en lo que siempre creía: amor.

domingo, 15 de mayo de 2016

La playa

- Si hubiese sabido que existo dentro de ti, me hubiese quedado.

-Si hubiese sabido que existías dentro de mí, te hubiese empujado yo mismo a que te fueras.

-¿Cómo? Mira... Te he visto gobernar imperios, partirte la cara con la vida ¿Sabes lo que te pasa?

-Cállate...

-No, cállate tú. ¿Sabes lo que te pasa? Te pasa que si oyes en alto lo que sientes, te asusta. Te pasa que te asusto. En fin, te paso. Y te estoy pasando ahora. Por mucho que intentes sacarme de quicio, ponerme celosa o jugar a ser el malo del bar. No lo eres... Y cuando sales a la calle a fumar, cuando ponen esa canción y te rompes las tapas de las botas. Cuando te despiertas por la mañana y te acercas porque tienes frío, pero si te tapo te alejas... Cuando pasa todo eso, ya no hay forma de que cierre la boca.

Pero tú mientras tanto pones encima de la mesa todo el cinismo que te cabe dentro y escupes teorías sobre la independencia que no te crees ni tú.

Por eso me voy. Porque ya no sé si eres el valiente que lleva toda la vida haciéndome reír o el lobo asustado que no sabe admitir que quiere que me quede.

-No quiero que te quedes

-Vale...

-No, joder, escucha... No quiero que te quedes, quiero que te vayas.

Quiero echarte de menos, quiero echarte de menos tanto que no sienta las manos del miedo... Tanto que tenga que conspirar contra mis propias teorías y cantar a gritos corriendo por casa para no seguir escuchándote aquí dentro...

-Sabes que nunca he compartido tus maneras, pero no cambiaría un ápice tu forma de retorcer las emociones, la vida...

-En la playa

-¿Qué?

-Que si mañana no niego haber tenido esta conversación; nos casaremos en la playa.

sábado, 14 de mayo de 2016

715

Siempre existirán
esas personas a las que nada parece importales,
a las que por más que pase el tiempo
seguirán sin volver.

Y sí,
no van a volver
porque realmente no harán eso por ellos mismos.

Pero, déjame decirte,
que son esas mismas personas
las que andan mirándote de reojo,
las que estudian en la sombra,
cada paso que das.

Las que leen cada día vuestros mensajes,
las que lloran con vuestras canciones,
y las que sueñan con vuestras fotografías.

Y es así.
cuando te das cuenta 
de que esas personas no van a volver
por no saber cómo sacarte de la cabeza,
por no querer hacerte daño
o, simplemente, por no saber quererte.




Te llamé 
por última vez
para saber
si cogerías 
ese vuelo
con mi mismo destino.

No obtuve
ni una sola
de tus respuestas.

Y así, 
sin decirme nada,
lo dijiste todo

miércoles, 11 de mayo de 2016

Heroina

Me siento heroina. Fabrica de sonrisas, caricias y esperanzas. Me siento imparable, capaz de proponerme lo que sea. De salvar vidas, aliviar almas. Transmitir tranquilidad a través de un abrazo.

Pero soy heroica a tiempo parcial. Soy amiga, soy hija. Soy enfermera. Justiciera desde los siete años, incomprendida. Pero mi forma de querer, aunque rara, es sincera.

Me siento heroina. A tiempo parcial. Porque no puedo salvarte, no te dejas. No te dejas querer, ni siquiera comprender. Y a veces uno pierde sus superpoderes y luchar, deja de ser una prioridad para ser una oportunidad. Me gustaría ser tu heroina, tu droga. Pero nunca lo entenderás. 

martes, 10 de mayo de 2016

Los valientes

La vida pertenece a los valientes. A los que se tiran al vacío, los que sonríen todos los días, a todas horas. Es para los que rompen con la rutina y se acuestan sabiendo algo nuevo. La vida es para aquellos que quieren aprender y darse a conocer, crecer. Es para volar, soñar. Para cogerte de la mano y volver a respirar. Son las oportunidades, los regalos que te brinda la vida. La vida es para aquellos que se sienten animales en un mundo que se mueve por dinero. Ponen sus valores frente a los acuerdos. Sueñan, luchan.

Y yo, que me considero valiente, voy a pelear. Porque he cogido la mala costumbre de bailar aún si llueve, sonreír al ver a los pájaros volar, o aprender a hacerlo, y acariciar a todos los perros. Nunca es tarde, pero estoy empezando a amar. Porque ningún cariño fue en vano.

lunes, 9 de mayo de 2016

Better love

Y me está matando, cuando estoy en tus brazos olvido los días oscuros. Y me están inquietando estos pies míos porque no me dejarán irme. No me preguntes como pero siempre pensé que podríamos tener un mejor amor. Cuando me dejas caer, olvido que todo lo que quiero es un mejor amor.

domingo, 8 de mayo de 2016

Guilt

Cuando me vaya, serás alguien nuevo. Verás las estrellas brillar, no sentirás el dolor que te causé. Porqué algún día tendré que afrontarlo, algún día estarás mejor sin mi, así que déjame ir. No cargaré con esta culpa, no más. Cuando me vaya, encontrarás a alguien nuevo, y no te mentirá o torturará. Y no llorarás por todo lo que has perdido. Y algún día, cuando despiertes feliz agradecerás a Dios que me haya ido, así que se fuerte. Yo saldré de tu camino, y me iré. Pero no voy a cargar más con la culpa.

-Hurts

sábado, 7 de mayo de 2016

M

Morfeo me regalo un sueño. Donde tú excavabas excusas y yo construía los cimientos. Había una niña, con tu nariz, que gritaba tu nombre, tú la abrazabas más que a mí. Era bonito verte compartir tu humanidad. En mi sueño contabas cuentos hasta que me hacías dormir, y acariciabas mi espalda a la espera de que suspirase. Por ti. Tu sonreías. Yo despertaba. Jamás he tenido la necesidad de llamarte por tu nombre, menos de ponerte en evidencia. Quien me conoce sabrá que me gusta la sangre y más si sabe a ti. A los besos que me dabas. Al martirio de no saber. No sabría decir cuando fue la primera y la última vez que viví en la incertidumbre. Me sobran las palabras, las vomito, las repito y tú te reirás de mi. Pero lo siento por aquella persona que entristezca tu perfil.

viernes, 6 de mayo de 2016

Excusas

Lo que intento decirte es que esto me matará. No sé si dentro de diez,veinte, cinco años o cuatro meses; pero sé que lo va a hacer. Y hace tiempo en mi vida que todo está de paso y que así tiene que ser. Porque una se siente muy sola cuando lloran con ella. Por qué nadie debería asistir a los funerales. Porque nadie se merece asistir a un funeral salvo el que lo celebra.

Hay que ser muy hijo de puta para enamorarse de la tristeza de alguien.

Si te quisera ahora, dime, donde quedaría mi libertad de cambiar de opinión. Mi libertad presa. Mi libertad de cambiar de opinión presa del sufrimiento tuyo. Aquella única cosa que me llevaría a una isla desierta: un billete de vuelta. La libertad de poder volver. El triunfo de retroceder frente al de avanzar. Si no te quisiera ahora, dime, si me hubiese perdonado quererte antes. Al principio de este intento de poema.

Quien te hace doler recuerda antiguos homenajes. No obstante, lloras funestamente y evocas tu locura y hasta quisieras extraerla de ti como si fuese una piedra, a ella, tú solo privilegio.

Poder no es querer tu cabeza cortada en mi mano, es ciento volando.

No edificaré tus muros, no arrancaré tu deseo de abandonarme, tú necesidad corrosiva de hacerme una pequeña parte del daño.

Puedo escribir del dolor que siento, pero jamás de quién me lo provoca. Alguien que me provoque un dolor como para escribirlo: no merece ni una sola de mis palabras. 

Cuantas veces tengo que decirte que no te lo puedo decir.

Creo que me siento como si llevase años pelando un mandarina y hubiese dentro un guisante.

Tengo una herida abierta en la mano y tú no dejas de culparme de los rastros de sangre. Esta es la metáfora más bonita que se me ha ocurrido para hablarte de dolor. Y es horrible. 

Quiero protegerme con toda la fuerza de mis reencarnaciones y quiero hacerme el amor como solo yo podría hacérmelo. 


Propio.

Éxtasis

Las historias no terminan siempre como es de esperar. Puedes tener todas las cartas adecuadas que hasta el último momento, todo puede cambiar. Y creo que eso es lo bonito. Lo que más asusta.  Me han dicho que somos unos egoístas. Ya lo creo que lo somos. No por ello somos malas personas. 

Me he sentido heorína. Salvadora y éxtasis. Me he sentido pobre. Pero me he puesto ha contar. Han sido 23 abrazos los que hoy he recibido. Sumados a 46 besos y alguno de más. Más las palabras. Dices que somos unos egoístas y unos desagradecidos. ¿Seguro?

miércoles, 4 de mayo de 2016

Eres Grecia

Si quieres que te sea sincera, a Grecia y a ti no os separa ni un charco. Por decir, podría decir que sois la misma persona, salvo que ella es una mujer. Salvaje y libre. Eres esa persona que recordará, y te recordarán. Pero nunca nada es seguro

Entre saturados y suturados hay una letra, pero mi herida está abierta. Porque metes el dedo en tus ojos y acabas hurgando en mí. Pero no puedes más con mis no puedo, pero no puedo más con tus no puedo más.

Me enseñas el orificio de la flecha que salió inocente por mi boca.
Dictas que eso no se hace.
Gritas porque no.
Explicas nada.
Me castigas.
Yo
hablo cara a la pared como si hablasen.

La última vez que te vi no eras así.
cuánto has crecido
ya no te entiendo.

martes, 3 de mayo de 2016

El cactus

La culpa es del cactus. Una misión suicida que nunca estuvo ahí. Que cuando estuvo era inevitable y cuando desapareció, todo era posible. Lloré. Porque el cactus fue la clave para lanzarme. Vi pasar mi niñez en tres estaciones y me acordé de tu nombre. Que tú, errante constante como el número e jamás perderás la batalla. Porque más vale morir valiente que perder cobarde. Pero ni valiente, ni ganador. Me perdiste y yo me perdí. Y ahora le echo la culpa al cactus. Si la vida fuese sencilla no habría más vida. Y si eso es vida, déjame la daga que que empuña tu corazón que yo me bajo aquí. 

Fue un invierno largo, intensivo y falto de cariño como tu niñez. Todo al revés. Como el que enciende el cigarro antes de aspirar. Fuiste para mí lo primero, en cambio era para ti un sexteto de cuerdas desafinadas y muchos llantos en la madrugada. De esta obra mía tan malinterpretada.

Tienes un abrazo 
Que no abraza nada 


Si miraras menos al espejo  cuando estás hablando con alguien delante quizás entenderías más de lo que te da la gana. Si no fuera errante toda esa belleza que no es nada más que un vendaval que ya se aleja podríamos tejernos un disfraz. Como dos gatos, sobre el tejado que juegan a estar enamorados.

Dijo Andrés Suárez, "No te arrepientas de tu maldad Que es inconsciente como el agua del mar. Como sal que se vierte en la herida al curar. Como locos que quieren no quererse ya más. "

Es ridiculo. La culpa fue del cactus. No mía ni de nadie más.

domingo, 1 de mayo de 2016

10515

"You didn't love him! You just didn't want to be alone. Or maybe, maybe he was good for your ego. Or, or maybe he made you feel better about your miserable life, but you didn't love him, because you don't destroy the person that you love."

-G.A. (Recuerdo del 2015)

sábado, 30 de abril de 2016

*

-¿Estas bien?

-Si, creo. Vale, ahí va. Tu y yo no somos esa clase de personas que dicen "te quiero"

-Bueno...

-Al menos yo ya no lo soy porque he aprendido que es mentira. Simplemente no conoces a tu pareja perfecta y entonces todo es precioso y perfecto, así no es como funciona la vida. Y si alguien entiende eso, somos tu y yo.

-Estoy teniendo problemas para entender esto ahora mismo...

-¡Escúchame! Vale, yo creo estos obstáculos de personas muertas, pacientes que me necesitan, o no, heridas abiertas. Y si, se que hago esto duro. Parece difícil. Porque va a ser difícil. Si tu y yo avanzamos juntos... Es más difícil amar a alguien que alejarse de él. Y esto... esto sería... Esto es un lío y estoy asustada y ¡Dios! simplemente me da un miedo de muerte.

-También estoy asustado. Y si decidimos estar juntos, me refiero a realmente juntos, terminaré cagándola.

-¡Yo también! Es así como me siento. Me lo cargo todo. Todo el rato.

-Bueno... Vamos a cargarnos algunas cosas.

Grey's Anathomy




Es más difícil amar a alguien que alejarse de él.

jueves, 28 de abril de 2016

Agosto

Soy esa máquina de escribir que ya nadie usa por el miedo a equivocarse, porque la tinta no se puede borrar. Y guardan en un armario junto a todo lo bello que no sabrán domesticar nunca.

Soy recuerdo.

Soy un seguro de muerte, al menos estoy segura de algo: yo no quiero a alguien seguro de lo que quiere. Yo quiero a alguien seguro de que me quiere.

Y ya está. Que nunca deje de dudar, pero que me tenga claro. Que me tenga, claro. Y que me ame oscura.

Todo esto lo digo porque en algún momento noté la hierba fría, y deseé que Roma ardiese. Y que todos los caminos llevasen a casa.

Y cuando llegué
sólo encontré más caminos
una carta de renuncia de la casa
y una escopeta cargada
de indiferencia.

Ojalá nadie vuelva a subirme al cielo
si luego piensa soltarme.

Es de muy mala educación hablar de vértigo
si no has estado a mi altura.

miércoles, 27 de abril de 2016

Me gusta(s)

Me gusta cuando sonríes. Aunque creo que eso lo sabes. No soy el primero que te lo habrá dicho. Pero también me gusta cuando no te callas, y hablas, hablas, hablas y hablas. Y te sube la euforia y a veces creo que te vas a ahogar. O cuando achinas los ojos tratando de matarme con la mirada, aunque no te des cuenta de lo adorable que te pones. ¡Si! ¡Justo así! Me gustan tus caras, sobretodo cuando pones esa de circunstancia y tratas de levantar una ceja, pero no, levantas las dos, o bajas las dos. Frunces el ceño. 

Me gusta decirte estas cosas porque sé que te sacan de quicio y siembran un jardín de hematomas en mi hombro, porque tu única manera de defenderte es a base de puñetazos. Suaves, pero con rabia. Porque no sabes controlarte. Y eso me encanta.

Me gusta pasear contigo por Madrid aunque me saque de mis casillas. Porque no sé como todos te miran. Incluso esa chica tan guapa. No se si me da envidia o celos. Y tú tan normal. Haces que cualquier día sea especial Cruzas sin mirar y si lo haces tratas de provocar un choque brutal. Pero te vuelves a cruzar. Vas tan acelerada que has hecho de tu carril la izquierda, aunque te falta acera.

Porque todos son imbéciles pero tu no te enfadas. Sonríes ¿Cómo lo haces qué no ves maldad? ¡La gente es mala! Y tú solo me replicas que crees querer creer en la bondad de los demás.

Y te caes. Eres pura torpeza. Lo cual no sé si me hace gracia o me transmite pena. Eres luz, deberías saberlo. Pero todo esto que te escribo, bueno, te lo digo, porque te lo he dicho ahora, el año pasado y todos los que han pasado, ya te lo habrán dicho todos los chicos. 

¿Me equivoco? Saliendo de mi no va a ser que sea diferente. Pero si no lo entiendes...

Deberías dejar de luchar.





Y cuando sientas celos del aire que roza su garganta, amor, vas a acordarte de mi

martes, 26 de abril de 2016

Dicen

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores: uno con el que te casas o vives para siempre, puede ser el padre o la madre de tus hijos…

Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.

Y dicen que hay siempre, un segundo amor una persona que perderás siempre, alguien con quién nacíste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan de la razón y te impedirán siempre, alcanzar un final feliz.

Hasta que cierto día dejarás de intentarlo. Te rendirás y buscarás a esa otra persona que acabarás encontrando, pero te aseguro que no pasarás ni una sola noche, sin necesitar otra beso suyo o tan siquiera discutir una vez más.

Ya sabes de quién que estoy hablando, porque mientras estabas leyendo esto, te ha venido un nombre a la cabeza. Te librarás de él o de ella, dejarás de sufrir, conseguirás encontrar la paz (será sustituido por la calma), pero te aseguro que no pasará ni un solo día en que desearás que este aquí para perturbarte.

Porque a veces se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas, que haciendo el amor con alguien al que aprecias


-P.C.

-

Al final entendimos
-pero muy al final del todo,
ya demasiado tarde-
que hacerse daño era
mucho mejor que no
hacerse nada de nada


Un amor extraño, 
de radiografía,
 tirando por el aire las formas:
 Los camino

lunes, 25 de abril de 2016

Déjame entrar

Yo
siempre estaré
aquí
para ti.

Siempre estaré
al otro lado
del problema
y también
de la solución.

Siempre estaré 
siempre,
que me dejes entrar.

No te dejaré
caer
no,
mientras dependa
de mí.


D.S.

¿Y qué?

Muy pocos lugares puedes llamarlos hogar. Hogar es donde está tu corazón, me decían. Entonces mi corazón está dividido.

Está en los pasillos de un hospital, mientras camino de una habitación a otra con una sonrisa incluso los días que solo quiero gritar. Son palabras de bondad, una caricia, una mirada. La sonrisa. Siempre la maldita sonrisa. También es mi torpeza, los "lo siento" que acumulo al día y los "nunca pidas perdón". No lo sé, ni quiero saberlo. No quiero saber si seré buena en lo que hago ni quiero ser esa persona en la que confíes. No sé si quiero saberlo.

Lo que si sé es que adoro tu compañía. Sé que puedo rozarte con los dedos y sentir cosquillas. Podría escribir un párrafo, un verso, que sé que no serviría de nada. Más que para arañarte. Y dejarte cicatrices de esas que no sangren. También sé mucho de la imprudencia ya que sus frutos están escritos y guardados en mi memoria. Sé que el secreto de todo está en fijarnos en los pequeños detalles. En mirar más allá de la mirada- Es entonces, cuando descubrimos lugares, momentos, sensaciones y hasta personas que siempre han estado ahí esperando a ser miradas. Hay que atreverse a mirar y verás. 

Nunca sabes cuando será la última vez que respires. Todo puede cambiar en menos de lo que acabas de leer este texto. Por eso, debes coger aire y sumergirte. El océano te esta esperando, la vida también.

Y no negaré que me enamoré de tus cicatrices, que para ti invisibles detrás de tu coraza, están ahí. Incandescentes, a veces tiernas, otras veces aseguradas. A mí, el 'ojala te vieses a través de mis ojos' nunca me ha hecho especial gracia. Hasta que deseé que tu lo hicieras. La ironía, que perra.

Yo, que soy de las que no se rinden, me libré de esta batalla. Porque la vida está hecha de matices para estar andando de puntillas cada semana. Y tiré mis armas. Y usé las palabras. Hace tiempo que olvidé que tenía voz. Esta vez no temblaba. Quizás era porqué pensaba que serían aquellas que harían brillar tus ojos. Verte a través de mi mirada. Después de todo, no importaba.

¿Qué que creo? Que me gusta el fuego. Porqué se que me puedo quemar, pero voy a morir por ello. Y soy incendio cuando después de tanto tiempo vi la grieta de tu corazón. Entonces ardió Troya, pero tu no lo supiste. Ardió con Helena pidiendo auxilio y yo contuve mis lágrimas para que se ahogara.

En ese momento supe que no trataría de beber más agua.

Nos reíamos mucho. Tanto que, al final, tú acabaste preguntando '¿es que nunca te pones seria?'. recuerdo que en ese momento por mi cabeza cruzó un 'bueno...' No el clásico 'bueno' de 'ni mucho ni poco', no el típico 'bueno' de 'más o menos', no. Fue el escurridizo 'bueno' del 'no sabe la que le espera...', el dócil 'bueno' de 'yo soy la que le espera, y la misma que dejará de hacerlo por cualquier contratiempo'.

Te contesté que no. Que nunca me ponía seria. Tu echaste a reír como un loco. Yo entonces pensé que a veces me ponía triste. Tan triste que nunca podrías soportarlo.

No recuerdo haberme puesto nunca tan seria.

Me diste un sueño entre cien pesadillas. Me besabas la frente aunque quisieras mis labios. Me acariciabas mientras dormía y ya no diferencio los sueños de la realidad. Solo sé que, ahora, no sueño porque mi realidad es mi peor pesadilla.

Era 23 de junio

Victoria arrepentida

Lagunas de verano

Encuentros de madrugada

Uñas en tu espalda

Verso final.


Punto




Impuntualidad 32

Habíamos quedado a las dos
de todos los días del año
en los que no apareciste.

Tú siempre tan puntual
en algún lugar del mundo
en el que yo ya no te espero.



Firmado:Grecia 

miércoles, 20 de abril de 2016

Quizás

Fue un baño caliente. Un abrazo en la cama inundada. Una sonrisa y un "mírame". Y lo que vino después. Me negué y no sé cómo, me deje llevar. Y ahora esa persona no está. Al menos no como la conocía.


Quizás eso fue lo qué acabó desgarrando su alma

lunes, 18 de abril de 2016

El Imbécil

"Guapo. Lo hice porque era guapo. Lo mirases por donde lo mirases. Hasta cuando jugabas al veo-veo y no lo miraba.  Escondido, cometía la  injusticia de seguir siendo guapo. 

El pidió una canción de esas que esperas que le guste a la chica. La chica era yo, y yo, que no esperaba nada, tampoco que un guapo escuchase Radiohead, me giré y le vi aún más guapo.

Así que podría haberlo hecho por muchas cosas, pero seré honesta, no en un futuro, sino ahora, lo hice porque era guapo. Me sonrío varias veces, a la séptima me hizo una mueca de "ya he pillado que eres feliz".

Después me dio un cigarro de esos que esperas que le gusten a la chica. La chica seguía siendo yo, y yo, que no esperaba nada, tampoco que un guapo tan guapo fumase hierba, esta vez sonreír de verdad y claro, le vi aún más guapo.

Me dio un beso y otro y otro y otro, también su teléfono y por supuesto me llamo semidiosa. Y yo, que no soy la mitad de nada, tuve que explicarle que no me sacase de quicio o lugar. Que tan sólo era una chica complicada que no exageraba nada cuando decía que era complicada.

Me habló de casualidades, de magnetismo, de cuerpos celestes, de constelaciones. Y yo uní todos mis lunares y en ningún momento apareció su silueta. Así que únicamente, lo hicimos porque era guapo. Porque yo estaba borracha y también me sentía un poco sola. Esta mezcla en gastronomía sólo la ponen en los mejores restaurantes.

No diré su nombre porque no lo recordé hasta pasadas semanas, cuando le volví a ver, igual de guapo y de aburrido. El no dejo de llamarme preciosa, ratona, artista, musa y esas horteradas que te llaman los guapos muy guapos que se piensan que tú no te crees tan guapa sólo por estar hecha de cristalitos.

El no dejo de hablar de la magia, del azar, de universo, de Unicornios en vinagre. 

De la química. De nuestra química. 

Y yo, que siempre he sido de letras, en este caso de dos: No.

Levante la mano y paré un taxi.

Libre. 

Lo hice porque, además de guapo, también resultó ser imbécil."


Que yo, llevaba tiempo deseando encontrar el texto que te dejara con ganas. Y lo encontré, por suerte no tuve que utilizarlo. Pero es que a pesar del tiempo, resulta que sigues siendo imbécil.

Y yo lo fui.

Pero he cambiado. Y he amado.

Así que, cómo nunca lo hice, porque no había necesidad, punto final.



domingo, 17 de abril de 2016

The truth is...

-Espero que estés bien. Ayer te vi mal y me dejaste preocupado.

-No te preocupes, sabes de sobra que soy una tipa dura

-El caso es que siempre he creido eso, pero ayer no te vi así. Pero bueno, será como tú dices, a ratos.


(Auch)

A ti

No estás bien. Se te nota en el habla, en la forma de mirar. No estás bien. Quizás porque te conozco pero soy incapaz de entender cómo has llegado hasta aquí. Como tú, que has lidiado con tantas batallas, que eres libre, fuerte, extraordinaria y la causa de muchos dolores de cabeza en la mente de tantos ¿estás aquí? La frustración y desconcierto que siento ahora mismo hacia ti me sabe mal, porque podría ayudarte, pero no sé cómo has llegado ha este punto ni si es real.

A ti, que dedicaste tantos capítulos de mi vida, que me hiciste creer y aunque no lo creas, eres diferente. A ti, que después de tantos años me has demostrado que los clichés, no son más que una farsa. Por estar a mi lado, tus abrazos, tu sonrisa y cuidar mis proyectos en tus manos. A ti, gracias.

Eres Real

Yo no sé cómo darte las gracias. Hay cosas que no podré compensar a pesar de estas líneas. Te he visto entrar y salir decenas de veces en el último mes y medio. «Es mi trabajo», repites siempre. Pero hay cosas que no están escritas en un contrato laboral y, mucho menos, en tu sueldo.

 He visto cómo te dolía no encontrar la vena para poner una vía con la medicación. Te mordías el labio mientras intentabas dar con ella. He visto cómo sus llagas te escocían después de tantas semanas de cama como si hubieras sido tú misma. He notado cómo las náuseas te revolvían también el cuerpo y cómo arqueabas las cejas cada vez que notabas que no bajaban la hinchazón de las piernas. Sus piernas. Como si fueran tus piernas. He visto cómo cruzabas la puerta y en lugar de coger aire parecía que respirabas paciencia. He comprobado cómo antes de entrar dejabas fuera tus propias historias y hasta cambiabas el tono de voz al saludar como si todo estuviera en perfecta armonía. No importaba la hora, ni tampoco las horas que te marca un contrato que sirve para que algunos presuman de crear empleo mientras tú intentas sobrevivir como puedes. Pero son sus lágrimas las que te he visto combatir allí dentro, en la habitación. Y te he visto correr por el pasillo casi sin respiración como si te fuera la vida en ello. Buscabas una venda para taponar una herida traicionera que no dejaba de sangrar a pesar de todas esas manos encima. Y la encontraste. Y volviste con ella. Y la herida se cerró. Pero te duró el susto en el cuerpo todavía durante un buen rato. Como si la herida fuera tuya. Como si toda esa sangre que quedó en la cama la hubieras derramado tú misma.

 PELEAR CONTRA EL MIEDO Pero sobre todo te vi aquella mañana en la que entraste con la cara muy seria a la habitación. Parecía que venías a medir la tensión arterial o la saturación del oxígeno pero no traías ningún aparato para ello. Ella estaba incorporada, medio adormilada todavía por todas esas pastillas y quejándose del nuevo dolor sumado al repertorio habitual.

 Te sentaste a su lado. Muy cerca. Y le hablaste de resistir. De pelear contra el miedo. De no dejarse vencer nunca por él. Aunque duela. «Mírame mientras te hablo», le decías. Cuando terminaste te acercaste más a ella muy despacio. Y le diste un abrazo muy sentido. Porque te quedaste rodeando su cuerpo quejumbroso un buen rato. A mi me pareció que esos minutos compensaron algunas de las otras batallas vividas en sus 76 años de vida. Y no era tu madre. Era la mía. Y yo miraba la escena pero no sabía cómo darte las gracias. Podrías llamarte María. O Sofía. Existes. Eres real. Y no. No solo es tu trabajo. Hay cosas que no se pueden explicar. Pero yo te he visto hacerlas. Aunque yo no sepa cómo darte las gracias

sábado, 16 de abril de 2016

Dos por dos son miles

La canción ha empezado a llorar cuando he empezado yo.
Me ha encendido un cigarro
Hoy he aprendido que también a un bolígrafo le duele agredir a una página.

Después me he encendido un lápiz
y he usado mis brazos como cenicero

Pide un deseo, sóplame hacia mis ojos
Tú esparcirás mis cenizas antes que nadie.
Por desgracia, estaré consumida antes que muera.

No puedo dejar de respirar dos veces sin ahogarme una.

martes, 12 de abril de 2016

Volverás a vivir

Y por poder, podría decirte que todos somos necios de un mismo mal. Añoramos lo que no ha pasado, despreciamos lo vivido y descubrimos que amar, no es mas que un momento transcendental en que dejamos de ser humanos por un simple trecho de felicidad. Falsa felicidad. Que incondicionalmente vivimos atados a los sueños que otros nos prohibieron, buscamos un sentido a la inexistencia de los hechos. 

Y luchamos, te juro que luchamos hasta perdernos. Te pido entonces, a ti, mal bicho desposeído, que si realmente te sientes vivo, no entierres aquello que un día te hizo crecer. No niegues el amor que sentiste ni los males que padeciste. Ámalos, aferrate a ellos pero no vivas del recuerdo. Porque quien sabe que seria del alma que alberga tu cuerpo. Viviría condicionada, condenada, infeliz. Jamás odies, de verdad. No hay sentimiento mas feo que el desprecio al cariño, poner la condición de que algo o alguien esta privado de tu atención. 

Sé humano por un segundo y haz que los demás se sientan mejor. Por ti, por lo que hiciste, por cada error que cometiste si es que así los puedes llamar. Pero no te avergüences jamas de tus pasos porque jamas serán borrados. Alguien, a lo largo de los años, se acordara de ti. De aquello que hiciste, de las pequeñas batallas que ganaste. Y te aseguro que tienes mucho que demostrar. Nunca sabes a quién estas inspirando, uno mismo no es capaz de poner un valor a algo cotidiano mientras, el cercano, lo mira despacio, como si así pudiera analizarlo. 

Llora, de verdad, llora si es necesario, si va a ser así cada vez que veas su foto en tu diario. Aunque te haga daño. Eres joven, con sueños sin cumplir, valores que remarcar, sabiduría que alimentar. No te conformes con el cuerpo perfecto, el estado de bienestar. Haz las cosas por y para satisfacer tu alma, tu entidad y hazla volar. Conoce, viaja, inspira, respira. Pausa. Respira. No te aferres a lo material, solo a todo aquello que la naturaleza te da. Se la mejor versión de ti mismo, tómate lo con calma, cierra puertas, abre ventanas si hace falta... hasta que te veas preparadx.




viernes, 8 de abril de 2016

Concédeme tu valentía




Si me dejas abrazar los árboles, hablar a las piedras, cantar a las aves y tocar las estrellas...


Si me dejas rozar las nubes, esconderme en mi cueva, llorar de alegría y ver la luna llena...


Si me dejas viajar a tu centro, sanar tus heridas, hablar desde dentro y hacer retumbar los miedos...


Si me dejas cogerte la mano, andar descalzos, mirar al mismo lado y convertirnos en ballenas...


Si me dejas experimentar una libertad compartida, un beso en el alma, un nada que sea todo y un eterno segundo...


Si me dejas más de un momento contigo, a solas o en compañía, te demostrare los colores mágicos de la vida, te enseñaré a mirar más allá de la realidad ficticia, te acunaré, te cuidaré y te sacaré de tus propios fangos cuando te metas en ellos.


Concédeme tu valentía, la de atreverte a saltar junto a mí... te espero allí, donde los sauces bailan, donde los corazones laten... donde se vuelve a ser niños con goce de adulto, te espero allí donde se esconde el regalo para el que vinimos a esta vida: amarnos.










-A.

jueves, 7 de abril de 2016

.

Hoy he sido una cobarde. Te he dejado ir aún cuando el corazón me decía que entrara ahí. No podía, eran demasiadas miradas centradas en mi. Te he dejado ir. Y he llorado. Quizás ya era hora de tener que afrontarlo. Mañana cuando vuelva será otro lugar, otra de persona ocupará tu sitio. Así de fácil. Y yo, seguramente, siga avergonzada por no decirte adiós y dejarte morir.

Espero que estés bien, ahí donde estés 

jueves, 31 de marzo de 2016

,


Hoy no voy a ser quien quieres,
ni quien está cuando me miras con lupa
-que es lo mismo que hacerlo con culpa-
Hoy no voy a ser la reina
de la fiesta de tus sábanas.
Hoy no voy a ser el beso que se coge al vuelo
ni tus pasos detrás de la esquina
que se tuerce y retuerce cuando desapareces.

Hoy voy a fallarte.
Voy a caer por tu tripa,
seré la pluma que flota
hasta un lugar para idiotas.
Quiero experimentarme sin ti
aunque me destruya y remate un final sin beso,
sin lluvia, sin charcos en los que saltar para ahogarse.

Sigo tocada y hundida
en la línea que arde en llamas cuando la traspasas.
A medias conmigo y a todas sin ti.
(y todas contigo)
Una tortura de la que solo podría salir
si me dices que estamos más lejos de conocernos mejor.
o me hincas tus dedos en el cuello.
Me cortas la respiración,
haces del viento una brisa poco agradable
y vuelve el temporal a mi habitación sin ventanas.

Hoy no vamos a cruzarnos,
ni a desatar nubes negras,
solo voy a ser de esas que nadie recomienda.
Que escribe tu nombre en el polvo del retrovisor.
Estoy dispuesta a borrarlo todo,
a soplar bien fuerte y hacerlo desaparecer. 
Y cuando se convierta en nada, 
sonreír orgullosa, 
y decir:

Fui yo.

..





Hay vacíos que te abrazan sin habérselo pedido,
camas que se deshacen solas sin haber jugado en ellas.
Miras el revuelo de plumas en medio de la habitación y me señalas culpable.
Esta diversión no es mía,
solo estoy llamando tu atención al telefonillo de casa
para convencerla que baje a jugar conmigo.


Escribo en voz alta para escucharme mejor
y me hundo sin razón,
porque toda te la llevas tú cuando me reprochas el arte de caminar descalza
por el suelo de la cocina con los platos rotos de la cena de ayer.


Esto es un fracaso.

Me ato las muñecas para tenerme a mano y no temerme.
Yo tampoco soy de fiarme,
que la última vez se te olvidó devolverme.

Que yo te entiendo,
que no te miento,
que te tengo en la punta de la lengua,
Que me estremezco
y aún así,
te juro que no te merezco
"Que yo sé que el día en que me muera solo pasará cómo máximo un año para ser recordado. Porque la gente te tiene aprecio, pero quiero ser cómo tú, quiero dejar marca."
Qué pasen los años y seas igual de especial para mí. Y me sigas recordando que tengo opciones, una alma luchadora y muchas ganas de vivir. Oportunidades, sueños y esperanzas. Ganas de querer...


Quiero querer.

martes, 29 de marzo de 2016

S.E.D.

-You owe me that...

-What was that for?

-You'll fight because after everything that we've been through, you owe me that!

lunes, 28 de marzo de 2016

2013


"Yo no pude ser lo que buscabas, no fue porque no quisiera, fue porque en verdad no te lo merecías, porque comprendí que no tenía porque darte lo mejor de mí, si tú no hacías ni lo más mínimo para merecer todas las cualidades que yo tengo. No pude ser la mujer atrevida y alocada que te gustan, para eso tenías a todas las demás."


-2013


domingo, 27 de marzo de 2016

Le dije: ponme un café 

Me contestó: solo queda té 

Y fue lo más bonito que me dijo.

Te dije: me quedaré 
Se me ha caído el cigarro a la ventana de abajo. Quiero llorar 

viernes, 25 de marzo de 2016

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Odio esa canción. Odio ese grupo tanto cómo me gustaba. Es sólo que podría asociar más de tres caras que me dedicaron una de sus canciones. Quiero decir, quizás es eso ¿verdad? A lo mejor debería empezar a asumir que simplemente no puedo aspirar a más, debería cometer una y otra vez el mismo error y conformarme con ello. Seguramente sea eso. y yo sea el error, la que se confunde. Porque de todos modos ¿qué más da? A la sociedad le importa una mierda los sentimientos, o cómo se sienta el resto. Todo debería ser práctico, sencillo y estandarizado. No vamos a improvisar ni a descubrir mundos. Vamos a quedarnos dónde estamos culpando a los demás de algo que no existirá. Y ya que estamos, vamos a ser egoístas. Porque qué más da, ya llegará algo mejor. No somos imprescindibles. No somos la prioridad de nadie. Ni la razón de ser cómo somos para alguien. Somos un cúmulo de estándares sociales a los que debemos satisfacer. Movemos montañas por nuestro propio culo.

Algunos todavía tenemos ilusiones de poder cambiar, seguimos soñando con días que jamás llegarán. Porqué es una excusa tras otra, es una bomba tras otra. Y ahí se acaban las ilusiones y no eres más que eso, uno más.