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domingo, 30 de junio de 2013

- Es fantástico querer tanto a alguien que hasta duele, no se como la gente puede soportarlo. En serio, lo lo sé.

LOL

jueves, 27 de junio de 2013

You're Gonna Make Me Lonesome When You Go

He visto el amor pasar por mi puerta, nunca ha estado tan cerca antes, nunca había sido tan fácil o tan lento.  He estado disparando en la oscuridad por mucho tiempo, cuando algo no esta bien está mal,  me harás solitaria cuando te vayas. Un Dragón tan por encima de las nubes, yo sólo conoci el amor descuidado ,siempre me golpeó bajo.  Esta vez es más correcto, justo en el blanco, tan directo. UnTrébol púrpura, encaje de la reina Anne, pelo carmesí a través de tu rostro. Me puedes hacer llorar por si no sabes.  No puedo recordar en lo que estaba pensando, sueles adelantarme muchos detalles, amor. Flores en la ladera floreciendo como locas, grillos hablando de ida y vuelta en rimas, un  río azul corriendo lento y perezoso.  Me podría quedar contigo para siempre  y nunca pensaria en el tiempo. Situaciones terminado tristes, las relaciones se vuelven mala y yo me veo como "Verlaine y Rimbaud". Pero no hay manera de que pueda comparar  todas las escenas de esta aventura. Vas a hacer que me pregunte lo que estoy haciendo,  estando lejos sin ti vas a hacer que me pregunte lo que estoy diciendo, me vas a hacer buena hablando conmigo misma. Te voy a buscar en la vieja Honolulu,  San Francisco, Ashtabula, vas a tener que dejarme ahora, lo sé. Pero te veré alto en el cielo,  en la hierba alta, en los que amo,  me vas a hacer solitaria cuando te vayas...

miércoles, 26 de junio de 2013

But I don't wanna seem so weak

Me da vueltas la cabeza. Es como volar, tener miedo a caer, perder el control para por fin, planear. Me siento como si estuviera planeando, a lo lejos. Aunque no encuentro el equilibrio, mi cuerpo no está en paz. Creo que empiezo a asimilar lo que es esto: Es el final. No puedo pretender que vuelva a mi si no es lo que quiere, tampoco puedo pretender estar ahi siempre. Julio nos cambiará. Lo juró. Y quizás no volvamos a ser esos dos tipos enamorados que un día se quisieron casar. Pero sobreviviremos.

Sobreviviré. Lucharé, no sé por que. Buscaré un motivo y sé que lo encontraré. Pero también sé que seguirán cayendo lágrimas allí donde se suponía que ya no existían. Por cada recuerdo, cada rozar, cada patada en la cama y las veces que deseé con cuerpo y alma que
me hiciera el amor. Las veces que deseé morir entre sus brazos, el escuchar de su latir, bom bom.... Y estaba en paz. Era capaz de soñar. Soñar una historia sin final.

La vida nos pone a cada uno en su lugar y no sé a dónde nos llevará esta vez la maldita corriente. Pero no soy capaz de decir adiós, ni de soportarle como una amistad. Siempre fuimos buenos amigos, aunque ahí, dónde quedaron los recuerdos, surgió algo más que amistad.

No puedo esperar a volverme loca, ser como siempre quise ser si no está él. Por qué de alguna manera, el siempre me dio motivos para luchar, vivir. Superarme a mi misma, con su compañía. Ahora quedarán vagos recuerdos que me harán llorar.



Me da vueltas la cabeza. Es como volar, tener miedo de caer, pero levantarte aún yendo a bastante velocidad y solamente gritar, alzar tus manos y reprimir todo aquello que posiblemente, a los segundos, te hará llorar. Teenager Dream en mi cabeza. Tus manos sobre mi cadera. Mis besos en tu nariz y tu sonrisa de "me haces feliz". Mis lágrimas al perderte y el dolor de saber, que perderme, siempre te fue indiferente.

Tus abrazos....

Tus besos en la mano...

Las ganas de amarte bajo los ojos de la luna...

El dolor de saber que sin saber como, de repente, todo esto ha acabado...
Podría morir en este instante y no sentiría dolor. Podría nadar entre sueños y lo único que tengo son recuerdos. De un día para otro, podría declarar este amor muerto. Y es que el anillo que un día nos unió se volvió negro. Cucharas verdes en forma de ritual, vidrios en los ojos y sin siquiera pensar. Subir una cuesta en coche, con su compañía, o lo que fuera eso, y recordar el primer momento de nervios que viví junto a él. Yo una cría, el tan normal, vamos a quedar para comer. Y juntos bajamos la calle en dirección a la universidad. Fue de esos días en que las clases se vuelven eternas. Sollozos, me lo aguanto, veo la luna en lo alto y casi me rompo. Silencio.

Más dolor, su dolor. Se rompe en mil pedazos lo que queda de los mil pedazos de mi corazón. Me está matando verle de esta manera. Impotencia. Y quiero llorar. Solo le quiero abrazar. Pero no vamos a engañar, quiere estar solo y, si tuviese que estar acompañado, no sería ni siquiera el segundo lugar. Extraño tanto nuestras pequeñas conversaciones, ahora se han convertido en largos silencios. Y la duda de nuestra amistad, queda en un supongo que nunca podré aceptar

martes, 25 de junio de 2013

Beautiful Lie

-¿Soy yo el problema?- Preguntó.- ¿Soy de verdad tan rara que hago las vidas imposibles..?
-No eres rara.
-Déjalo, no trates de negarlo. El otro día enfadado me lo dijiste a la cara.
-Tu misma lo has dicho, estaba enfadado.
-Pero si no soy rara...-Suspiró- ¿Qué pasa? Entiéndeme, estoy harta, siempre es la misma historia, ¡si hasta ha pasado entre nosotros! Empiezo  a pensar que el problema está en mi...
-El problema es que eres demasiado mujer para todos, incluida para mí. Tendrás que esperar a aquel que sea capaz de mantener un equilibrio emocional.
-Entonces, estoy condenada





Es más fácil imaginar que te has ido. La mentira perfecta, piadosa, sin dolor. ¿Dónde está? Lejos ¿Por qué? ¿Trabajo? ¿Familia? ¿Egoísmo? Da igual, cualquier excusa es perfecta para conseguir una bella mentira. Donde yo, ignore que estás a un par de kilómetros, no escuche tu nombre entre mis amigos y tenga la fuerza de voluntad suficiente para no acabar buscándote. Se ha ido. Aunque no he matizado en la historia si se fue queriéndome. O simplemente fui yo el problema. 

domingo, 9 de junio de 2013

Ronda hoy por mi cabeza una conversación. No fue única, de hecho se repite mucho. Dijo nuestro tío Iñigo estas sabias palabras, no las recuerdo con exactitud pero fue algo como: Tu familia está dónde quieres que esté. Básicamente, que junto a quien te sientes bien, sientes el calor, protección, y sientes que tienes un hogar, es donde decides "formar una familia". Y dadas las circurstancias, lo que he visto hoy, lo que he escuchado, tengo más claro quienes son los míos. No es a quién tu quieras, no todos te querrán por igual, unos dirán "tío, eres la polla" y te hablarán durante semanas, pero ahí se quedarán. Pero siempre hay cuatro idiotas que te miran y te quieren con tus defectos. Te cuidan, te miman, te regañan cuando te llenas de ceniza y sonríen cuando ven lo ingenua que eres. Entonces, es cuando, tras recapacitar estas palabras, desgraciadamente suspiras y piensas: Les quiero

lunes, 3 de junio de 2013

Tiempo atrás, decidí que empezaría a escribir en cuadernos para así poder usar goma de borrar. Este es el típico texto en el que mi tío Iñigo replicaría e incluso vomitaría (aircoiris).

También, llegados a este extremo, no he tenido tiempo de escribir. No he relatado las mil historias que normalmente cruzarían mi memoria, ni las invento, tampoco las sueño. Sorprendentemente las estoy viviendo. A pesar de repetirme mañanas, tardes, noches y algún que otro amanecer, por que estoy con él, ahí sigo: A su vera. Y no quiero estar en otro lugar que no sea bajo su sombra.

Me secuestra, me roba sonrisas regalándome la compañía de mi mejor amiga, quiere desperdiciar su tiempo jugando con mis caderas. Y yo me dejo. Le dejo. Y le beso, ahora que de vez en cuando puedo.

Rebusco entre su manta, siempre me la quedo y sin siquiera saberlo, le abrazo por las noches acaparando todo su cuerpo. Solo el simple gesto de extender mis brazos y hacer el esfuerzo, que yo soy pequeña, el grande, me siento protegida. Siento que podría pasarme así la vida.

No hizo falta pensarlo, ni dudarlo, ni siquiera escucharlo. Su rodilla en el suelo, mi sonrisa descontrolada y la "Torre Effel" que nos cobijaba me decía una única palabra: SI. Si a quererle, si a pasar mis días a su lado, si a sus sonrisas, si a sus abrazos, si a sus rodeos que acaban siempre en sexo. Si a él. A que yo sería suya, y el mío.

Pero hay momentos, que le miro, permítanme el lujo y la obsenicidad, tan imbécil que a ojos de cualquiera no tendría ningún don, le miro y pienso: ¿Hasta cuando? Simple, concreto, directo, a veces algo lento, le costo entender que quería poseerlo, de pocas luces y muy a menudo obsceno. Nada bueno. Muy imperfecto. Y en ese momento, cuando pienso todo esto, sonrío y me enamoro por momentos. Pienso que ese, el imbécil que tengo enfrente, eso: LE TENGO.

Después... simplemente, aún teniéndole enfrente, aún habiéndole visto minutos antes, me muero de tristeza y ya le echo de menos.