Pages - Menu

Popular Posts

sábado

Mad-ness

Me gusta el instinto. Los reflejos del ser humanos, como aprendemos y nos cuesta desaprender. Como cruzar la calle mirando al lado contrario por un recuerdo vago. La manía de sustituir el agua por té. Verte y no querer desaparecer. Crecer, vivir, soñar. Básico, esos malditos obstáculos. La bondad, el bien, el mal. Las buenas acciones siempre tienen su mérito. A veces es más fácil echar un ojo a lo que tenemos y sonreír. Porque somos muy afortunados. De tener a quien tenemos a nuestro lado, de que todas nuestras necesidades estén cubiertas, como cuando necesitamos un abrazos. Aunque he de admitir que a veces lo echo en falta. A veces me gustaría tener más de lo que tengo dentro de mis límites. Quizás me conformo con lo que puedo regalar más que con lo que pueda recibir.



Me gusta Madrid, con todos sus pasos. Los recuerdos que he ido sembrando en cada recoveco todos estos años. A veces me gusta volver y ver mi vida como si se tratara de una obra de teatro. Y en esa calle... Olvidé una parte de mi. Para regalársela a Madrid. Que perra, se queda con todo lo bueno. Mientras nosotros seguimos soñando con momentos húmedos en sus antros. Con besos largos de esos que suenan a despedida y no se quedan en más que un hasta luego. Miradas que podrían perforarte las entrañas si fueran ácido. De lo que duran, lo que significan.


Podría hacerte gemir de placer con sus sabores, sus recuerdos y los buena ratos. Lo que no sabes, Madrid, es que hace tiempo me despedí de ti. Solo eres esa extraña que a veces en mis noches más solas, te hago revivir

viernes

Photograph

A veces es complicado. En realidad a veces es demasiado. Demasiado complicado. Dicen que nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Quizás por eso los seres humanos somos animales sociales que tendemos a comunicarnos. Si convivimos con nosotros mismos nos volvemos fríos, cínicos. Uno no puede estar solo porque acaba buscando calor de sus últimos recursos. Todos tenemos nuestra almohada en la que buscar atención, con la que sentirnos únicos. Pero he jugado tantas veces a ese juego, he perdido tantas veces que he decidido retirarme y apostarlo todo a una sola carta. Disculpar  a los jugadores pero no habrá una repetición. Porque estoy cansada. Casada de ser especial y no sentirlo. Sentir que a veces soy solo un pasatiempo. Esto ya lo viví, se como acaba.

Son mis demonios los que hablan, los que a veces se posan en mi cuerpo y me dicen "hasta aquí". Aún sin motivo, sin yo quererlo. He aprendido a ignorarlos y a podar mi jardín. Que citando a Carlos Chaouen "el amor son tres flores que se riegan a diario". Aunque a veces se me olvida. Soy tan sumamente torpe que no sé controlar mis emociones. Y eso me aterra hasta tal punto que tiemblo. Porque temo fallar, temo fallarme y perderme por el camino. Por que esto suena a despedida y de las fuertes. Suena a un adiós de los que calan los huesos y sientes el viento pasando a través de ellos. Hasta el silencio te estremece. No voy a andar a hurtadillas: es un adiós.

A los miedos, a mi. Es un adiós a mi pasado. A todos los que me hicieron daño, me hicieron feliz. Es un adiós a las sonrisas rotas que adornaban mi rostro.



Es hora de que esos pensamientos que deambulan por mi cabeza no sean tan vergonzosos. Y que sonría y me sienta orgullosa de ellos. De que me he vuelto débil, porque sigo temblando, pero es de alegría. De pensarle, de su sonrisa. De verle caminar y saber que el destino de sus pasos es ir hacia mí. Y besarme, abrazarme, mirarme. Y volver a besarme. Apoyarme, hacerme feliz. Que pensarle sea mi pasatiempo a tiempo completo y mis miedos sean perderle. Porque por una vez en mi vida siento que soy la persona de alguien y que él es mi luz. Que me hace brillar. Que todo es más bonito si él me lo pinta. Y admitir con lágrimas en los ojos que estás enamorada, no es tan malo como decían.


"Cuando las cosas se ponen duras sabes que puede ser difícil. A veces ss la única cosa que nos hace sentirnos vivo.  Mantenemos este amor en una fotografía, hicimos estos recuerdos para nosotros mismos donde nuestros ojos nunca se cierran, nuestros corazones no estaban rotos y el tiempo estaba congelado para siempre"

jueves

Un té calentito

Tengo la nariz fría de pensarte, las manos heladas y el corazón caliente. Lo único que tengo es un té hirviendo, una manta extremadamente suave y unas velas aromáticas. Y una bañera hasta arriba de espuma. Hace frío y Septiembre no ayuda. No ayudan sus cambios, las lluvias, la falta de abrazos. Pero ayudan los paseos largos, los jerseys anchos y tú de la mano. Me gusta que haya acabado el verano. Llega el romanticismo, la nostalgia, la ternura.

¡Oh y ayer..! Mientras intentaba ahogar un cigarro entre mis labios, llegó un chico súper cansado. Llegaba tarde y estaba mojado. Ella le esperó, resguardada en una terraza y cuando echaron a andar, el dijo:

-Si quieres pongo mi chaqueta en el suelo para que no te mojes

Ella se rió

-No sabes cuanto tiempo llevaba deseando decir esto.-Finalizó.

Lo que ella no se dio cuenta es que esa fue su declaración de amor.


lunes

Lluvia de domingo

Llueve y para mí ya todo ha cambiado. No es la típica lluvia de verano, quizás es que tenga un instinto extraño o una percepción diferente. Huele a Septiembre, a otoño. Huele a etapas nuevas y grandes retos. Mantas asfixiantes, velas aromatizadas. Las luces de mi habitación recobran su calor. Y los tonos marrones vuelven a ser mi color favorito. Me asomo a la ventana, me riega las plantas y es que para mí ya no llueve. Más bien florece. Y mi mente imagina mi vida como una película en tonos sepias, los paseos, el frío, las chaquetas. El sol escondiéndose temprano, tímido porque parece que ha quedado. Los árboles desnudándose con esos colores tan cálidos. Y tú a mi lado. Enredado tus pies con los míos, robándome abrazos, paseos largos, tu brazo rodeando mi cuello y yo sintiéndome bajita por ser tú tan alto. El calor de tus manos. Besarte la nariz con mi fríos labios. Empapar mi vida de recuerdos juntos y sentir que ahora empieza lo bueno. Que has sido y serás mi billete en primera clase alrededor del mundo, mi equipaje, la taza de té que busco a tientas cuando quiero dormirme. Eres esos pequeños detalles que me sacan pequeñas sonrisas a lo largo de los días. Eres mi alegría. Eres.


viernes

.

Y que bonito el momento en que te vas a dormir pensando: soy su princesa y el resto me la suda

domingo

Your heart is a muscle

Un dato curioso que aprendí en estos dos años fue el instinto que cultivamos las personas. Que dicen que nosotros suprimimos todo aspecto animal de nuestra genética, pero no es cierto. Cuando tienes un hijo el sabe que eres su madre por una única cosa: los latidos de tu corazón. Por ello los primeros meses y hasta los primeros años de vida su instinto le abrazará a tu cuerpo en busca de un ritmo. Mi mejor amiga compartió conmigo la experiencia de su perrito.

-Tendrías que verle-decía.-cómo se tumbaba en mi cuello buscando mi latido. Y aún lo sigue haciendo. Lo hacia por que era un bebé. Pero a medida que fue creciendo se dio cuenta de que ya no cabía en mi cuerpo. Hasta ahora tumba su cabeza sobre mi cuello, o en mi pecho. Porque es lo que más le ata a mi.

Ahí entendí que todo animal lo hace. Tengo un gato que me abraza fuerte por las noches o coloca sus patitas sobre mi cuello. Ahora lo entiendo. Incluso ahora entiendo por que tengo la debilidad de abrazar a la gente pocos instantes a menos que... Lo escuche. Porque nada me tranquiliza más que el latir de una persona a la que quiero. Su bum-bum es la nana que necesito para saber que las cosas están bien, al compás de su respiración. Que por unos instantes me siento protegida, se que las cosas están bien. Somos animales en potencia que buscamos el calor, la protección, el amor: el corazón.

sábado

.

"Y cuándo te conocí, pensé que sería capaz de controlar las miles de mariposas que se extinguieron en mi pecho porque querían volver a vivir. Pero me equivoqué, no pude hacerlo"